Un reno mareado

En el Polo Norte todos conocen al reno de la nariz roja que se llama Rodolfo, él es el mejor amigo de Horacio que ambos son los que están al frente del trineo de Papá Noel y ayudan a los demás renos a realizar el viaje mágico cada Nochebuena. renoEl problema es que Horacio resulta ser un reno muy desobediente, pero sobre todo curioso porque a veces no quiere portarse mal, pero termina haciéndolo igual y en el Polo Norte nacen algunas flores muy bellas y Papá Noel siempre cuida de ellas, pero un día nacieron unas flores diferentes a las que tuvo que encerrar en un cerco que decía “No Oler” porque de hacerlo, uno se quedaba totalmente mareado por un buen rato.

Horacio no sabía leer, pero además quería hacer travesuras, por eso metió su hocico cuando estaba por salir el trineo de Papá Noel y comenzó así su viaje mágico. Para empezar repartieron algunos regalos, pero pronto Horacio se sintió mal y comenzó a moverse para todos lados por su mareo. Luego de un momento el trineo estaba como loco viajando hacia cualquier sitio, tanto así que llegaron a lo alto de una montaña y este se dio vuelta tirando todos los regalos a la nieve y también a Papá Noel que tuvo que levantar todo con ayuda de los renos para seguir rápido a su destino. Volvieron al trineo y él seguía mareado, tuvo una conversación con Rodolfo y le contó que olió las flores que no debía, por supuesto que se enojó el amigo y le dijo que no debía haberlo hecho. El viaje siguió, pero estuvo a punto de caerse al agua, por suerte Rodolfo nuevamente los salvó, se quedó atascado en las piedras, le pasó de todo. Después de tanto, el reno se curó finalmente.

Un reno mareadoLos niños de todo el mundo se estaban quedando sin regalos, para que esto no pase Horacio tuvo una idea. Todo había sido su culpa, entonces ahora quería ayudar a recomponerlo todo y para esto pidió ayuda a su amigo. Entre los 3 repartieron muy bien todos los regalos y ningún niño se quedó sin nada, pero lo único que podemos decir de este día es que algunos chicos contaron quedarse despiertos para ver a Santa y en vez de verlo, lo único que vieron fue a un reno muy mareado dejando su regalo en el árbol y rompiendo alguno que otro regalo. Cuando volvieron al Polo Norte quitaron el cartel de las flores y pusieron uno mucho más grande dedicado para Horacio.