Un cuento de navidad

En vísperas de navidad, a un grupo de amigos se les ocurrió hacer algo para alegrar a los pequeños que pasarían Nochebuena dentro de un hospital. Para poder llenarles el día de júbilo es que uno de ellos se vistió de Papá Noel y ncuentoentraron a repartir regalos a los pequeños, pasaron con ellos durante todo el tiempo que duró la medianoche, les dieron obsequios, canciones y todos rieron y jugaron sin parar. Los niños estaban completamente emocionados con la visita de Santa Claus y el año siguiente también lo estuvieron las niñas de un hospital, ya que las fueron a visitar y fue igual de maravilloso, luego el tercer año quisieron repetir toda la experiencia y ya visitaban más lugares porque era enorme la alegría que ellos sentían al ver tanta felicidad en la cara de los pequeños.

Durante el siguiente año algo extraño sucedió, todos los niños del hospital habían ya recibido sus regalos, pero para sorpresa de los amigos, en el bolso aún quedaban otros 6 regalos más y ellos habían escuchado que colina abajo vivía una familia que no tenía dinero para celebrar Nochebuena y por eso sería una excelente idea darles una sorpresa con obsequios para los niños, pero no sucedió luego lo que tenían en mente porque llegaron al lugar y había ahí mismo una cantidad de 30 niños que se balancearon al auto de los amigos porque vieron a Papá Noel dentro. Estos jóvenes tenían el corazón muy triste porque solamente tenían 6 regalos y estos niños no solamente que estaban ahí con toda la alegría de recibir algo, sino que alguien les había dicho que llegaría Papá Noel esa noche.

Cuando nuestro Papá Noel se puso a pensar en qué haría, tomó la resolución de que los pondría de menor a mayor para darle a los más pequeños un regalo y cuando estos se terminen, luego explicaría lo ocurrido a los más grandes para que entiendan. Hicieron la fila y comenzó a meter la mano en el bolso y sacar regalos para ofrecer, cuando se dio cuenta los 30 niños tenían un regalo en la mano, solamente faltaban dos que estaban durmiendo cuando llegaron los amigos y despertaron, el joven sin entender que estaba ocurriendo metió nuevamente su mano en el saco vacío y sacó dos regalos más. Por último gritó “Jo-Jo-Jo” y les regaló a los pequeños un día mágico que nunca olvidarán, pero el grupo de amigos no entendió tampoco lo ocurrido y hasta el día de hoy recuerdan el milagro que les tocó vivir en Navidad.