Recuerdo de una mañana de Navidad

Esta es un cuento de navidad de un niño muy cruel y malcriado, su familia lo consentía demasiado y él venía de descendencia italiana. Por esta razón es que nadie de su familia creía en Papá Noel, el niño siempre tenía que ver como regalaban ropa, bicicletas y toda clase de excentricidades a sus amigos, pero en su hogar navidadsolamente se creía en el ángel de la navidad, él cual llegado el día llena las medias colgadas de castañas duras que no se pueden comer sin hervirlas primero y les da naranjas para todos. Estos regalos eran aburridos para un niño de 7 años y no podía entender que de ningún modo podría llegar el Papá Noel de sus amigos a su hogar.

La madre de este pequeño le dijo que se porte bien cada año porque el ángel está mirando todo el tiempo a los niños y si es que se portan mal, entonces en vez de dejar las cosas que siempre les deja, en su lugar pone una rama de durazno para pegarle al niño malcriado. Estas amenazas no le daban miedo al pequeño porque además sabía que el ángel no podía estar en todas partes al mismo tiempo y si estaba mirando hasta 7 niños, entonces no lo miraría a él con todas las cosas malas que hacía cada día y como desobedecía a los padres sobre todo. Cuando llegó navidad, todos se fueron a dormir para despertar el día siguiente y ver los regalos que el ángel de la navidad había dejado como cada año.

Recuerdo de una mañana de NavidadSe levantaron y fueron corriendo a la estufa donde estaban colgados los calcetines, cuando el niño vio que en su media solamente había una gran rama de durazno, él no lo pudo creer y tampoco pudo parar de llorar. Su madre le explicó mil veces que eso pasaría, pero jamás lo reconocería el niño mal educado, para su sorpresa, sus hermanos compartieron sus castañas con él y no se quedó con las manos vacías. Fue entonces que la fiesta continuó porque ahora entendía el niño que de ser malo, entonces no recibiría obsequios, aun así, el amor de familia siempre estaría presente, incluso para compartirle las cosas que el ángel le negó. Esa misma noche fueron a la iglesia como cada año y el joven pidió perdón por ser tan malo esperando que el año siguiente le demuestre que estaba perdonado. Esta familia católica se puso mal por el niño hasta que se dieron cuenta que era nada menos que un castigo y lo tenían que aceptar.