Los hijos del labrador

En una familia muy humilde, se encontraban 3 hermanos que no hacían otra cosa que pelearse, un día se peleaban para ver quien corría más rápido y otro para ver quién comía más de prisa. labradorTodo lo que pasaba en la casa o las tareas que sus padres les mandaban a realizar eran un excelente motivo para pasar la tarde compitiendo, pero a su papá no le gustaba que ellos siempre estén enfrentados porque luego pasaban horas discutiendo por algunas cosas y nunca se prestaban los juguetes ni se ayudaban en nada.

Un día, el padre de los chicos pensó en darle una valiosa lección que no solamente los ayudaría a ser mejores como hermanos, sino que en la vida siempre la recordarían. Para esto llamó a los hermanos y les pidió que hagan para él una importante tarea, ninguno de ellos se negó a realizarla, pero debía hacerla todos juntos esta vez. Lo que pidió el hombre es que le trajeran la leña para el fuego, todos los leños que encuentren en el bosque y así fue como comenzó, pero claro que terminó con una competencia para ver quien levantaba más leños en el menor tiempo posible. Una vez recogida la madera, los jóvenes la llevaron con su padre atada con un hilo.

El padre de los hermanos pidió que ahora partieran todos los leños juntos e intentaron, de hecho pensaron a ver quién lo hacía más rápido, pero ninguno de ellos los pudo romper, por más fuerza que hicieran, esos leños eran irrompibles. Sin embargo, luego el padre les dijo que desaten el hilo y rompan leño por leño. De esta forma no solamente que sí podían hacerlo, sino que lo hacían muy rápido. Finalizado el trabajo llegó la lección.

labtLos niños esa tarde aprendieron el valor de mantenerse unidos, así es como nadie podría contra ellos, en cambio, si se separaban y peleaban todo el día, al igual que los leños se romperían muy fácilmente, por eso es que los hermanos siempre tienen que ser unidos y cuidarse entre sí, ya que es la manera en la que más fuertes van a ser ante la vida. Si es que ellos no le prestan atención a estas enseñanzas, entonces cualquier podría hacerles daño sin la protección de los demás. Estos chicos no solamente aprendieron sobre la hermandad, sino que nunca más se volvieron a pelear, ya que se dieron cuenta al fin que si se ayudan en las tareas estas son más sencillas que si se pelean y compiten.