El caracolillo Gustavillo

Hace tiempo existió un caracol que era muy ermitaño, sus antepasados siempre lo habían sido, pero a él le encantaba ayudar a los demás y el cangrejito necesitaba un lugar donde quedarse porque estaba perdido, por eso comenzó a vivir en la casa del caracolillo Gustavillo y ambos empezaron juntos a tener una convivencia muy buena, pero con el tiempo las cosas empezaron a empeorarse porque el cangrejo no hacía nada y tenía muy malos modales.gustavi

Para que se den una idea de lo mal educado que estaba este cangrejo, basta con decir que se metía las pinzas en la nariz, luego también comía con la boca abierta y hablaba mientras lo hacía y por último, así como más importante, nunca ayudaba a limpiar todo en la casa en donde vivían, pero el caracolito tardó en decirle las cosas malas que hacía porque realmente le daba pena. Sin embargo, un día se enojó de verdad y le dijo todo.

El caracolillo Gustavillo se dirigió al cangrejo y le dijo que él se hurgaba la nariz y es de mala educación, también le dijo que siempre hablaba mientras comía con la boca abierta, lo cual es una falta de respeto y por último le dijo que nunca lo ayudaba a limpiar la casa que ambos ensuciaban cada día. gustavilloEl cangrejo esa misma noche armó la valija y se fue de la casa dejando solo al caracol que un poco estaba arrepentido de todo lo que había dicho durante un enojo, pero a los días volvió y le pidió perdón por todas las cosas malas que estaba haciendo.

Ahora, el caracol vive en conjunto con el cangrejo y ambos ayudan siempre en la casa, el cangrejo aprendió a ser un buen amigo en la convivencia y ahora sí que el caracol no tiene nada que reprocharle porque son muy felices, pero sobre todo buenos amigos como siempre.