Dorita y el mago de oz

Esta es el cuento de Dorita cuando viajó hacia una tierra de la que jamás había oído dentro de los cuentos mágicos que escuchaba de su madre. Ella se image004encontraba en el campo recolectando maíz con la ayuda de su perro fiel. Sin embargo, ambos fueron sorprendidos con un tornado que era totalmente descomunal, el tornado más grande que habían visto. Este los hizo salir disparados en todas las direcciones y fue muy difícil para esta niña poder entender lo que de pronto estaba ocurriendo, el tornado los llevaba de lado a lado y el perro, tanto como la niñita pensaron que seguramente ya estarían vivos para cuando esto termine.

No solamente que los amigos inseparables habían salvado su vida, sino que ahora se encontraba en una tierra maravillosa que nunca habían visto, se trataba de una tierra diferente a la normal, allí reinaba el mago de Oz y todo lo que sucedía tenía que tener su previa aprobación. El tornado a este lugar lejano y lo que más anhelaban era volver a casa, pero esto no sería tan fácil porque tenían primero que encontrar al hada que les pueda conceder un deseo y este sería entonces el de regresar sanos a su hogar. Después de mucho caminar y encontrarse con plantas hermosas, animales bellísimos y un ambiente muy agradable, ahí se encontraron con el hada que le dijo a la niña que le pida un deseo, cualquier cosa que su corazón anhele. Claramente la niña no tardó en pedir un retorno con su madre, pero el hada le dijo que nadie los podía sacar del mundo de Oz, al menos que sea el mismísimo mago de Oz.

Dorita y el mago de ozEl mago de Oz era un hombre que daba mucho miedo a la niña porque no sabía si él quería que vuelva a su hogar, pensó que tal vez se trataba de alguien que no quería ayudarla y por eso lo pensó muchas veces antes de pedir su deseo. Usó Dorita su inteligencia y para no perder más tiempo en este lugar maravilloso, ella pidió un camino dorado que la lleve directamente con el mago de Oz y no pueda perderse antes de llegar. Siguió el camino con muchos amigos que se fue haciendo a lo largo de su gran viaje y cuando lo tuvo enfrente, le pidió volver a casa. Imaginen la alegría de Dorita cuando el mago concedió su deseo de inmediato. El perrito, junto con su dueña la niña, ambos despertaron como si nunca se hubieran ido del campo donde estaban recolectando el maíz.