Cuento todos somos diferentes

Se organizó una reunión en la selva para poder así elegir entre todos los animales cuales serían las disciplinas que se aprendan en su nueva escuela y cada uno tenía claramente algo preferido para agregar. Cuento todos somos diferentesComenzó la reunión y el conejo pidió entonces que en la escuela haya una clase para hacer carreras y aprender a correr cada vez más rápido. Todas las peticiones fueron agregadas a la lista y aceptadas por el consejo de la nueva escuela aunque algunas eran bastante extrañas, pero ellos querían que todos sean felices.

El ave por ejemplo, pidió que haya una clase en donde enseñen a todos los animales a volar como ella, para eso los subiría hasta un árbol muy alto y luego los dejarían caer del mismo modo que hacen los padres de las aves. El pez pidió que hubiera una competencia para nadar con la cabeza debajo del agua y hasta el topo pidió una clase para poder cavar bajo tierra y llegar cada vez más lejos. Esta escuela tenía todas las clases que puedan imaginar, pero lo que nunca podrán creer es que no duró abierta casi nada de tiempo porque la idea en general era imposible.

Mientras que el conejo salió número uno en la clase de correr, a la tortuga no le fue tan bien. Por otro lado, en la clase de volar, el conejo por poco pierde la vida cuando no pudo abrir las alas porque no tiene directamente y muchos animales se lastimaron en esa clase. La clase para nadar fue terrible para los pájaros y algunos animales se vieron casi ahogados dentro de las aguas porque no pueden directamente meterse en profundidades, ni estar con la cabeza bajo agua. Por último, los pájaros y otras especies se fueron super mal en la clase para cavar del topo porque se rompieron los picos y no llegaron a ningún lado.

todosComo verán, era imposible seguir con esta escuela, pero esto es simplemente porque todos los animales son completamente diferentes, al igual que las personas también lo son. Unos son buenos para unas cosas, muy buenos y otros lo son para otras cosas, pero definitivamente no son buenos para las mismas cosas. Cada quien tiene que estar orgulloso con lo que puede hacer mejor, pero sin embargo, no hay que pretender que los demás sean igual de buenos, ni burlarse de ellos por no serlo. Tampoco se debe intentar que los otros piensen de igual forma porque es muy difícil que otro piense del mismo modo que nosotros lo hacemos.