Cuento el niño y los clavos

En una casa vivía un niño que era muy mal humorado, siempre se encontraba con cara de amargo y nada le caía en gracia, pero lo peor es que le gustaba contestarleclavos mal a las personas, no lo hacía siempre, solamente cuando le decían algo que lo ponía loco del enojo y entonces gritaba o le hablaba mal a todo el mundo. A veces se enojaba por cosas muy pequeñas y llegaba a decir palabras fuertes que lastimaban a sus amigos, tarde o temprano este niño se quedaría sin ningún amigo para jugar.

Un día, su padre se cansó de tanto mal humor y lo envió a realizar una tarea bastante complicada para un niño, le dijo que mire la cerca que se encontraba detrás de su casa y que tome clavos, luego le dijo que cada vez que tenga ganas de contestar mal o de estar mal humorado, entonces debía clavar un clavo en la cerca de afuera y así fue como sucedió la historia. El niño se ponía de mal humor y clavaba un clavo en la cerca, así fue que llegó a clavar hasta 4 por día, pero de pronto se dio cuenta que cada vez estaba clavando menos.

Antes de ponerse mal humorado, el niño pensó que no tenía ganas de clavar un clavo más, entonces dejó de estarlo y pasó varios días sin clavar nada. Fue a decirle al padre que hace días que no estaba clavando clavos porque ya no estaba de mal humor, ni contestaba mal tampoco. El padre le encomendó otra tarea, cada día que pase sin mal humor o enojo debería sacar un clavo de la cerca. Así fue que día tras día los quitó todos.

clavContento fue el niño con su padre para decirle que ya no había clavos y él lo llevó a la cerca para hablar, cuando llegaron el padre le mostró los agujeros que habían quedado en la madera y le dijo al hijo que cada vez que él contesta mal a alguien o se enoja como lo hacía, en realidad estaba dejando una herida, una cicatriz en la persona que luego no se iría más, como los agujeros de la cerca que ya no pueden quitarse. Así es como el niño nunca más volvió a ser malo con sus seres queridos porque entendió que no se trataba solamente de las palabras que pudiera decir, sino del malestar que le formaría a las personas que más ama y que quiere ver bien.