Cuento de la sirenita

Ariel era una sirena muy curiosa que siempre salía a la superficie en compañía de su mejor amigo que era un pez, también tenía un amigo cangrejo, pero este seguía órdenes desde su padre que era el gran Neptuno.Cuento de la sirenita Ella era como una princesa para esta vida submarina y siempre desobedecía a su padre porque no le gustaban para nada las formalidades que vivían las sirenas, ella quería algo más para su vida y un día encontró junto con su amigo a un barco estancado en el medio del agua. Allí es donde mandó a una gaviota que también era su amiga para que revise la superficie y le lleve alguna cosa, le llevó un tenedor de plata y varias cosas similares que atesoró entre sus cosas. Luego, vió como uno de los navegantes se empezaba a ahogar en las aguas y lo fue a ayudar lo más rápido que pudo, lo puso en la orilla y le cantó para que se despierte, al despertar se fue rápidamente sin que la pueda llegar a ver.

El hombre que se ahogaba tenía un perro enorme que siempre lo acompañaba a todas partes y este logró ver a la sirena. Con el tiempo, la bruja de las aguas había hecho un gran plan para quedarse con el tridente de su padre luego de ver todas las cosas que estaban ocurriendo y que Ariel estaba enamorada de este joven a quien salvó la vida. Usó algunos trucos para engañar a la sirena y ofrecerle dos piernas para que pueda subir a superficie y hablar con su amado, luego con el tiempo se convertiría nuevamente en sirena, pero a cambio ella quería su voz.

sirenaAriel subió a la superficie como una mujer normal y él no sabía que era aquella mujer de la cual se había enamorado cuando le salvó la vida, solamente la reconocería con la voz celestial que escuchó aquella vez, pero ahora ella era muda. Sin embargo, su perro la reconoció en todo momento, pero esto no era suficiente. La bruja tomó todas las cosas que estaban a su favor y se convirtió en una joven fea, pero con la voz de la sirenita, esto lo hizo para casarse con su príncipe y sacarle el corazón. Lo que no sabía Ariel es que tenía que recuperar su voz antes de medianoche o la perdería para siempre, entonces con la ayuda de sus amigos logra darse cuenta que su voz está dentro de un caracol que lleva la bruja en el cuello.

En un momento le arranca el collar y vuelve la voz a Ariel, en ese momento comienza a cantar y el príncipe se da cuenta de lo equivocado que estaba y de que aquella mujer sin voz era la sirena que salvó su vida, pero entonces Ariel volvió a tener la cola de sirena y la bruja le robó el tridente a su padre en un descuido, al final fue el navegante quien salvó su vida y la de todos aquellos que vivían en el agua. Su padre en recompensa la dejó casarse con este hombre que antes no hubiera permitido por nada en el mundo.